Un club nocturno en la Ciudad de México ha implementado una política de precios de entrada significativamente diferente para turistas estadounidenses y ciudadanos mexicanos. Los turistas estadounidenses ahora pagan 5,500 pesos mexicanos por la entrada, mientras que los mexicanos solo pagan 150 pesos. Esta medida se produce en un contexto de tensiones entre los tres países anfitriones de la Copa Mundial de Fútbol. El propietario del club no ha ofrecido una explicación oficial, pero la acción ha generado controversia y debate público. Algunos interpretan la política como una respuesta a las relaciones políticas complejas entre México, Estados Unidos y Canadá. La disparidad en los precios ha sido ampliamente criticada en redes sociales y medios locales. Se espera que la situación genere mayor atención a medida que avanza el torneo mundial.
