La victoria de México sobre Sudáfrica en el partido inaugural del Mundial ha desatado una ola de júbilo en todo el país. El periodista Janne Palomäki, desde Santa Clara, relata cómo la capital, Ciudad de México, se vio paralizada por celebraciones espontáneas y masivas. Las calles se llenaron de vehículos que tocaban el claxon en señal de festejo. A diferencia de Estados Unidos y Canadá, los otros países anfitriones, el fútbol es el deporte rey en México, donde la pasión por el Mundial es palpable. La reacción contrasta con la indiferencia mostrada en ciudades estadounidenses como San Francisco, que incluso expresó su descontento con la FIFA. Este triunfo inicial ha generado un ambiente de euforia nacional en México.
