El registro térmico más elevado de la historia de México ocurrió el 6 de julio de 1966. En dicha fecha, el termómetro alcanzó una temperatura máxima de 58.5 grados. Este dato representa el pico de calor más alto documentado en todo el territorio nacional. La cifra destaca la intensidad de los fenómenos climáticos extremos registrados en el país. El evento se mantiene como la referencia máxima de temperatura en los archivos meteorológicos. Este hecho histórico permite analizar la variabilidad climática de la región. El registro subraya la severidad de las olas de calor en el pasado.
