Un alcalde fue asesinado el sábado en el estado de Oaxaca, México, elevando las preocupaciones sobre la seguridad en el país. Joel Ángel Bravo Martínez, alcalde de San Miguel Amatitlán, fue víctima de un ataque armado. Este incidente ocurre en un contexto de creciente violencia relacionada con los cárteles de la droga, y tras la muerte de cinco policías en el estado de Michoacán a principios de semana. El asesinato se produce mientras México se prepara para ser sede de la Copa Mundial de Fútbol masculino, evento para el cual el gobierno ha priorizado la seguridad. A pesar de los esfuerzos, la violencia persiste fuera de los estadios y en las regiones controladas por los cárteles. El suceso plantea interrogantes sobre la efectividad de las estrategias de seguridad implementadas.
