Miles de aficionados mexicanos celebraron la victoria del equipo nacional sobre Corea del Sur en el Mundial, congregándose en el Ángel de la Independencia y en el Paseo de la Reforma. La celebración se caracterizó por una gran presencia de banderas, cornetas y camisetas del equipo, creando una atmósfera festiva y vibrante. Las autoridades no reportaron incidentes mayores durante la celebración masiva. El triunfo representa un impulso importante para México en su camino dentro del torneo. La afición demostró un fuerte apoyo al equipo a pesar de las expectativas previas. La victoria fue recibida con euforia en todo el país, especialmente en la capital.
