Héctor y José fueron sentenciados a más de 60 años de prisión en Nuevo León por el secuestro de un tractocamión. El fallo judicial los declara culpables de secuestro exprés agravado, un delito que implica la privación ilegal de la libertad con fines extorsivos. Además, se les encontró responsables de robo de autotransporte federal de carga, es decir, el robo del tráiler. La fiscalía también probó su participación en una asociación delictuosa, indicando que actuaron en grupo para cometer los ilícitos. Durante la investigación, se descubrió que los delincuentes portaban un inhibidor de señales, utilizado para bloquear las comunicaciones y evitar el rastreo del vehículo robado. La sentencia busca disuadir la comisión de este tipo de crímenes en la región. La justicia de Nuevo León considera este caso un precedente en la lucha contra el robo de transporte de carga.