El gobierno mexicano ha incrementado significativamente la presencia militar en el estado de Durango para combatir al crimen organizado. Entre el 10 y el 13 de junio, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) desplegó tres unidades militares, identificadas como "Murciélagos", "Perrazos" y "Acorazados". El despliegue asciende a un total de 690 elementos. Esta acción busca reforzar la seguridad en la región, que ha sido afectada por la violencia relacionada con actividades delictivas. Las autoridades no han especificado objetivos concretos de la operación, pero se presume que se enfoca en desarticular grupos criminales y restablecer el orden público. El aumento de la presencia militar es parte de una estrategia más amplia del gobierno federal para abordar la inseguridad en diferentes estados del país. Se espera que las unidades operen en coordinación con las fuerzas de seguridad estatales y locales.