El metropolita Hilarion, originalmente destinado a Brasil, no viajará a ese país. La decisión se tomó tras su solicitud de permanecer cerca de su madre anciana para poder cuidarla personalmente. En lugar de Brasil, el metropolita servirá en un monasterio femenino ubicado cerca de Moscú. Esta asignación le permitirá cumplir con sus deberes religiosos a la vez que atiende las necesidades familiares. La iglesia ha accedido a su petición, priorizando el cuidado familiar en este caso. Se espera que asuma sus nuevas responsabilidades en las próximas semanas, manteniendo así su rol dentro de la institución religiosa pero en una ubicación más cercana a su hogar.