Seis esferas metálicas fueron encontradas en una playa de Queensland, Australia, generando alarma inicial entre los residentes. Las autoridades evacuaron preventivamente a algunos habitantes, creyendo inicialmente que podrían ser objetos peligrosos. Rápidamente se desplegó un operativo de emergencia con bomberos, policía y drones para investigar el origen de las esferas. Posteriormente, se determinó que probablemente se trata de tanques de combustible de cohetes espaciales desechados durante el lanzamiento. Expertos en arqueología espacial confirman que estos objetos, denominados "space balls", pueden aparecer años después de la misión. A pesar de la explicación lógica, la situación ha desatado humor en redes sociales con referencias a extraterrestres y a empresarios espaciales como Elon Musk. No obstante, las autoridades australianas advierten sobre el peligro potencial de manipular estos restos.