Un proceso judicial de gran envergadura contra Meta ha comenzado en California, centrándose en el potencial adictivo de plataformas como Instagram y Facebook. La demanda alega que las redes sociales de Meta fueron diseñadas para generar dependencia en los usuarios, especialmente en jóvenes. El caso podría resultar en una multa histórica que representaría una amenaza existencial para la compañía. Se está seleccionando actualmente un jurado para evaluar las pruebas y determinar la responsabilidad de Meta. La acusación argumenta que la empresa tenía conocimiento de los daños causados pero no tomó medidas preventivas. El resultado de este juicio podría tener implicaciones significativas para la industria de las redes sociales y la regulación de sus prácticas. Se espera que el proceso dure varios meses y atraiga la atención internacional.