Meta, la empresa matriz de Instagram y YouTube, podría enfrentar un acuerdo de 18 mil millones de dólares tras una demanda interpuesta por una mujer que alega daños a su salud mental. La demandante argumenta que el uso prolongado de estas plataformas durante más de una década le causó ansiedad, depresión y dismorfia corporal. Este caso podría sentar un precedente importante sobre la responsabilidad de las redes sociales en el bienestar psicológico de sus usuarios. El acuerdo, si se aprueba, representaría una de las mayores compensaciones en casos relacionados con redes sociales y salud mental. Expertos sugieren que esta demanda podría impulsar cambios en el diseño y las políticas de moderación de contenido de estas plataformas. Se busca que las empresas tecnológicas prioricen la seguridad de sus usuarios, especialmente los más jóvenes, y mitiguen los posibles efectos negativos de su uso. La industria de las redes sociales está observando de cerca el desarrollo de este caso.