Lionel Messi, a pocos días de cumplir 39 años, logró un triplete en un partido del Mundial, igualando el récord histórico de Miroslav Klose como máximo goleador del torneo. Este logro se produjo en un momento personal delicado para el futbolista. Tras el partido, Messi fue visto llorando, pero aclaró que sus lágrimas no estaban relacionadas con el juego en sí. El astro argentino no especificó la naturaleza de sus dificultades personales, manteniendo la privacidad sobre el asunto. Su actuación en el campo consolidó aún más su legado en la historia del fútbol mundial. El triplete subraya su continua relevancia y habilidad en el deporte a pesar de su edad. La emotividad del momento generó gran atención mediática, aunque Messi prefirió no revelar detalles íntimos.
