Lionel Messi volvió a ser el protagonista absoluto tras su brillante desempeño en el triunfo de Argentina ante Austria. El delantero rosarino logró un doblete que lo posicionó como el máximo goleador en la historia de los Mundiales. Esta hazaña no pasó desapercibida para la prensa internacional, que calificó su juego como "imparable" y "legendario". Diversos portales informativos del planeta destacaron la calidad técnica y el impacto del astro en el encuentro. La cobertura mediática global subrayó la magnitud de su actuación, elevándola a la categoría de evento histórico. En definitiva, el desempeño de Messi reafirmó su estatus como referente máximo del fútbol mundial.
