Lionel Messi admitió haber experimentado días complicados después de la victoria histórica sobre Argelia, en un contexto marcado por su participación en su última Copa del Mundo. El astro argentino enfatizó la importancia del apoyo recibido por parte de sus compañeros de equipo y, especialmente, de su familia durante este período. Messi no detalló la naturaleza de estas dificultades, pero reconoció que el respaldo de su círculo íntimo ha sido fundamental. La victoria contra Argelia fue un hito importante en su carrera y en la de la selección argentina. Este reconocimiento personal se produce en un momento crucial, mientras se prepara para afrontar los desafíos que implica su última participación en el torneo mundial. La declaración subraya la dimensión humana del futbolista, más allá de sus logros deportivos.