Durante el Mundial de Fútbol, los hospitales argentinos experimentan un aumento significativo en la afluencia de pacientes a las salas de emergencia. Este fenómeno coincide directamente con los partidos en los que juega la selección nacional argentina. Los médicos argentinos han notado un incremento de casos durante los encuentros del equipo, sugiriendo una conexión entre la tensión emocional de los partidos y la salud de los aficionados. Si bien no se especifican los tipos de emergencias, sí se evidencia la presión adicional que supone para el personal sanitario. La pasión por el fútbol y, en particular, por Messi, parece tener un impacto tangible en la salud pública del país. Esta situación plantea interrogantes sobre la preparación de los servicios de salud ante eventos deportivos de gran magnitud.