Kansas City, Missouri, se ha convertido en el epicentro del fútbol en Estados Unidos gracias a la presencia de la selección argentina, liderada por Lionel Messi, durante su preparación para competiciones internacionales. La ciudad ha sido elegida como base de operaciones no solo para Argentina, sino también para equipos como Holanda, Inglaterra y Argelia, debido a su ubicación estratégica y excelente infraestructura. La llegada del campeón mundial ha generado una ola de entusiasmo entre los aficionados, especialmente los jóvenes, que ven en Messi un ídolo y un ejemplo a seguir. Los seguidores se identifican masivamente con la camiseta número 10 de Messi, demostrando su fervor por el astro argentino. La presencia de Messi en la MLS, jugando para Inter Miami, ya está teniendo un impacto significativo en el crecimiento y la popularidad del fútbol en Estados Unidos. La ciudad de Kansas City se beneficia económicamente y en términos de visibilidad internacional de este evento deportivo.
