Lionel Messi, tras su partida de la selección Argentina, sigue siendo una figura clave en el mundo del fútbol y, notablemente, en el ámbito empresarial. A lo largo de su carrera, el jugador ha acumulado aproximadamente US$1.800 millones en ganancias. Messi no solo se ha destacado por su talento deportivo, sino también por su astuta diversificación de inversiones. Estas inversiones abarcan desde clubes de fútbol hasta hoteles, tecnología, bienes raíces y el sector gastronómico. Su estrategia financiera demuestra una visión a largo plazo más allá del campo de juego, asegurando su futuro económico incluso después de su retirada del fútbol profesional y de la selección Argentina. Esta diversificación solidifica su posición como un ícono tanto deportivo como financiero.