La selección argentina, liderada por Lionel Messi, derrotó a Inglaterra en las semifinales del Mundial, clasificándose para la final. El partido evidenció una actuación dominante de Argentina y una actuación tímida por parte de los ingleses. Messi se lució con su habitual habilidad y liderazgo, siendo fundamental en el ataque argentino. La victoria marca otra final mundialista para Argentina, buscando su tercera copa del mundo. Inglaterra no logró encontrar respuestas al planteamiento táctico de Argentina y se despidió del torneo. La actuación de Messi consolida aún más su estatus como uno de los mejores futbolistas de la historia.