Lionel Messi admitió sentirse “muy enojado” tras fallar un penal crucial en el partido contra Austria, a pesar de posteriormente anotar dos goles que aseguraron la victoria por 2-0. El capitán argentino calificó su lanzamiento como “muy mal ejecutado”, pero se alegró de que el equipo lograra obtener los tres puntos necesarios. Con este doblete, Messi superó el récord de goles en Mundiales, alcanzando los 18, superando a Miroslav Klose. Sin embargo, el astro argentino minimizó la importancia de su logro personal, enfatizando la victoria del equipo y su clasificación a los octavos de final. Messi destacó la intensidad del partido y la necesidad de mantener un alto nivel de concentración. El entrenador Lionel Scaloni elogió el compromiso y el trabajo incansable de Messi, incluso en momentos difíciles del partido. La victoria asegura a Argentina una semana más tranquila en su camino hacia el título.
