Lionel Messi se convirtió en el máximo goleador histórico de los Mundiales, superando a Miroslav Klose, tras anotar dos goles en el partido contra Austria. A pesar de fallar un penalti durante el encuentro, Messi logró alcanzar los 18 goles en la competición. Este hito consolida aún más su legado en la historia del fútbol. Klose, el anterior poseedor del récord, había anticipado este momento. El partido contra Austria fue clave para que Messi alcanzara esta nueva marca. El desempeño de Messi continúa siendo central para las aspiraciones de Argentina en el torneo.