El partido inaugural del Grupo J del Mundial 2026 entre Argentina y Argelia, disputado en Kansas City, ha estado marcado por una fuerte controversia arbitral. Lionel Messi protagonizó una falta grave sobre un defensa argelino que, según muchos, merecía la tarjeta roja. Sin embargo, el árbitro decidió no expulsar al capitán argentino, generando indignación y debate. Argentina ganó el encuentro por 0-3. La decisión arbitral eclipsó en parte el desempeño de los equipos en el campo. El incidente ha provocado críticas generalizadas y pone en tela de juicio la actuación del cuerpo arbitral en este torneo. El caso se ha convertido en el centro de atención mediática a nivel internacional.