La administración de infraestructura holandesa, Rijkswaterstaat, instalará cámaras en el Puente Merwede para hacer cumplir la prohibición de tráfico de camiones. La medida se toma debido a que, a pesar de la restricción impuesta desde el sábado pasado, muchos camiones siguen utilizando el puente. La multa por infracción ascenderá a 500 euros. El cierre al tráfico pesado se debe a que inspecciones revelaron una reducción en la resistencia del acero en ciertas partes de la estructura. Rijkswaterstaat teme que el peso del tráfico pueda deformar las placas de acero del arco, comprometiendo la seguridad del puente. El tráfico de vehículos ligeros, motocicletas, furgonetas, autobuses y servicios de emergencia está exento de la prohibición, siendo desviados los camiones por las autopistas A16 y A2. Se espera que la aplicación de la ley comience en las próximas dos semanas, en colaboración con la policía y el Ministerio Público.