La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, intenta ahora disminuir la tensión con el expresidente estadounidense Donald Trump, después de que este último afirmara que ella le suplicó una foto durante la cumbre del G7. Inicialmente, Meloni respondió con firmeza a las acusaciones de Trump, desmintiendo sus afirmaciones. Sin embargo, el gobierno italiano parece ahora priorizar evitar una escalada mayor del conflicto diplomático. La estrategia actual de Meloni se centra en la desescalada, buscando minimizar el impacto de las declaraciones de Trump en las relaciones bilaterales. Esta decisión podría reflejar la importancia que Italia concede a mantener una relación funcional con Estados Unidos, independientemente de las tensiones políticas. Se espera que Roma evite comentarios públicos adicionales sobre el asunto en el futuro inmediato.