El gobierno italiano ha reaccionado con firmeza ante las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, le "rogó" por una fotografía. Funcionarios italianos han negado categóricamente esta versión de los hechos, calificándola de infundada y carente de base real. La reacción oficial subraya la importancia de la relación bilateral entre Italia y Estados Unidos, y la necesidad de mantener la cortesía diplomática. La primera ministra Meloni no ha realizado declaraciones públicas directas al respecto, pero fuentes cercanas a ella confirman su desacuerdo con la narrativa de Trump. El incidente ha generado debate sobre la veracidad de las afirmaciones del expresidente y su impacto en las relaciones internacionales. Roma busca minimizar las consecuencias diplomáticas del incidente, enfatizando la solidez de la alianza transatlántica.