Melinda Gates, filántropa y exesposa de Bill Gates, ha revelado que experimentó una fuerte sensación de malestar desde el primer momento en que conoció a Jeffrey Epstein. La empresaria describió una inmediata percepción de que Epstein era una persona malvada, sin necesidad de conocer detalles sobre sus crímenes. Gates no especificó cuándo o dónde se produjo el encuentro, pero sí enfatizó la intensidad de su reacción inicial. Su testimonio se suma a las crecientes narrativas sobre el impacto y la reputación de Epstein. La declaración de Gates aporta una nueva perspectiva sobre la percepción pública de Epstein antes de que se revelaran la magnitud de sus abusos. La filántropa no detalló si su encuentro con Epstein influyó en sus decisiones o actividades posteriores.