Dos hospitales principales de Melbourne han puesto en marcha un programa piloto diseñado para alejar a los jóvenes del entorno criminal. La iniciativa consiste en integrar a mentores y trabajadores especializados directamente en los centros sanitarios. El objetivo fundamental es intervenir tempranamente para desviar a los jóvenes infractores hacia caminos de rehabilitación y crecimiento personal. A través de este acompañamiento, se busca proporcionar el apoyo necesario para romper el ciclo de la delincuencia. El programa enfatiza la idea de que los jóvenes tienen la capacidad de alcanzar metas superiores y transformar sus vidas. Esta estrategia combina la atención médica con la asistencia social y el mentorazgo. Se espera que la presencia de estos profesionales en el entorno hospitalario facilite un acceso más rápido a los recursos de apoyo.