Un gimnasio en South Melbourne, Australia, ha sido víctima de un segundo ataque incendiario en un lapso de 24 horas, generando preocupación entre los residentes y las autoridades. El establecimiento ya había sido escenario de un incidente violento previo, un ataque con martillo que involucró a los antiguos propietarios. Las autoridades investigan si existe una conexión entre los ataques y el incidente anterior. Se desconoce por el momento si hubo heridos en los incendios, pero se reportaron daños materiales significativos. La policía ha iniciado una investigación para determinar las causas de los incendios y la identidad de los responsables. Este suceso reaviva el debate sobre la seguridad en la zona y la necesidad de reforzar las medidas preventivas.
