Melbourne se prepara para una semana de clima adverso con la llegada de frentes fríos que traerán consigo lluvias y bajas temperaturas. Los residentes deberán estar preparados para condiciones grises y húmedas en los próximos días. A pesar de una noche de junio inusualmente cálida, el clima templado no continuará. Las previsiones indican que las lluvias serán constantes, obligando a los melburnianos a tener a mano sus paraguas. No se espera un cambio significativo en las condiciones meteorológicas a corto plazo. Las autoridades no han emitido alertas especiales, pero recomiendan precaución durante los desplazamientos.