Dmitri Medvédev ha negado categóricamente las acusaciones sobre la preparación de una nueva movilización en Rusia. El funcionario ruso calificó estas afirmaciones como propaganda hostil, directamente vinculada a las próximas elecciones. Según Medvédev, el objetivo de esta desinformación es desestabilizar la situación interna y generar un ambiente negativo. Subrayó que no existe ningún plan para realizar nuevas movilizaciones de personal. Esta declaración busca contrarrestar los rumores que circulan y asegurar la estabilidad en el contexto electoral. La respuesta de Medvédev apunta a desacreditar la información proveniente de fuentes consideradas adversarias.