Rory McIlroy demostró su experiencia en Majors con una prometedora primera ronda en el US Open, disputado en las desafiantes condiciones de Shinnecock Hills. A pesar de algunos bogeys al final del recorrido, el jugador norirlandés mantuvo un desempeño positivo. Su inicio sugiere una fuerte candidatura al título, evidenciando su madurez competitiva en este tipo de torneos. Las difíciles condiciones climáticas y del campo no impidieron que McIlroy lograra un resultado alentador. El jugador se enfocó en mantener la calma y la precisión, a pesar de la presión inherente a un Major. Este buen comienzo podría ser clave para su desempeño en los siguientes días de competición.
