Rory McIlroy enfrentó un debut difícil en el Open Championship en Royal Birkdale, completando el primer recorrido con un resultado de dos golpes por encima del par. A pesar de un juego inconsistente, especialmente con el putt, McIlroy se mantiene optimista sobre sus posibilidades en el torneo. El jugador norirlandés reconoció su frustración con su desempeño en el green, calificándolo de "un espectáculo de horror". Sin embargo, busca una sólida actuación el viernes para reducir la diferencia de siete golpes con los líderes. McIlroy confía en que puede mejorar su juego y competir por el título. El torneo promete ser emocionante con varios jugadores en la contienda.