La presencia de Jeffrey George Ewert, un asesino convicto en libertad condicional diurna, en la Facultad de Derecho de la Universidad McGill en Montréal ha desatado un intenso debate. Estudiantes expresan su vulnerabilidad y frustración ante la falta de transparencia sobre el historial violento de Ewert contra mujeres. Algunos alumnos de la Universidad McGill se sienten inseguros por esta situación. El abogado de Ewert y sus defensores argumentan que merece una segunda oportunidad para su rehabilitación. El caso plantea preguntas sobre el equilibrio entre la seguridad pública y la reinserción social de los delincuentes. Las autoridades de la Universidad McGill aún no han emitido una declaración oficial al respecto, aumentando la preocupación entre el alumnado. La discusión se centra en si un entorno académico es el lugar adecuado para la rehabilitación de alguien con un pasado tan oscuro.