Francia inició con el pie derecho su participación en la Copa del Mundo, venciendo a Senegal con un marcador de 3-1. Kylian Mbappé fue la figura del encuentro, anotando dos goles que consolidan su posición como máximo goleador histórico de la selección francesa, alcanzando los 58 tantos. Este resultado coloca a Francia en una posición favorable en el Grupo L. El partido inaugural demostró la capacidad ofensiva del equipo galo y la amenaza que representa Mbappé para sus rivales. Senegal, a pesar de la derrota, mostró resistencia y buscará recuperarse en los próximos encuentros. El encuentro se caracterizó por la velocidad y la precisión en ataque de los franceses. La victoria francesa establece una clara señal de intenciones en el torneo.
