El partido entre Francia e Irak se vio interrumpido durante dos horas debido a una tormenta eléctrica. A pesar de la suspensión, Kylian Mbappé logró marcar tanto antes como después del receso forzado por el clima. El encuentro finalmente concluyó con una victoria francesa por tres goles a cero. El gol definitivo que selló el triunfo galo fue obra de Ousmane Dembélé. La larga interrupción no impidió que Francia asegurara una victoria contundente. El partido se caracterizó por la actuación destacada de Mbappé y la efectividad de Dembélé en el cierre del encuentro.
