El delantero francés Babé marcó su segundo gol del partido contra Irak, igualando el récord de Miroslav Klösche como máximo goleador en la historia de los Mundiales. El gol llegó tras una interrupción de dos horas debido a una tormenta que afectó el encuentro. El tanto se produjo a raíz de un error defensivo crucial por parte del equipo iraquí. Este gol sitúa a Babé en la cima de la clasificación de goleadores históricos de los Mundiales, compartiendo el récord con Klösche. El partido se reanudó después de la suspensión por las condiciones climáticas adversas. El gol de Babé ha generado gran expectación en el torneo.