Francia derrotó a Senegal 3-1 en su debut en el Mundial 2026, en un partido donde Kylian Mbappé fue la figura central. Mbappé anotó dos goles, convirtiéndose en el máximo goleador histórico de la selección francesa. El encuentro, inicialmente igualado, vio a Francia tomar el control en la segunda mitad. Senegal ofreció resistencia, pero no pudo contrarrestar el desempeño sobresaliente del delantero francés. Esta victoria marca un comienzo prometedor para Francia en la competición. El partido se disputó como parte de la fase inicial del torneo, estableciendo a Francia como un contendiente fuerte.