La selección francesa de fútbol clasificó a la siguiente fase del Mundial tras vencer a Irak 3-0, en un partido marcado por una prolongada suspensión debido a una tormenta eléctrica. Kylian Mbappé fue la figura clave del encuentro, anotando dos goles que sellaron la victoria francesa. El partido, correspondiente al Grupo I, se extendió por casi cuatro horas entre la interrupción y el tiempo reglamentario. La tormenta obligó a detener el juego, retrasando significativamente el desarrollo del encuentro en Filadelfia. Con este resultado, Francia avanza a los octavos de final como líder de su grupo. La actuación de Mbappé consolida su posición como uno de los jugadores más destacados del torneo.
