Max Verstappen, cuatro veces campeón de la Fórmula 1, celebra su cumpleaños recordando sus orígenes. Aunque nació en Bélgica, creció en la ciudad belga de Maaseik, cerca de la frontera con Países Bajos, y se identifica fuertemente con los Países Bajos. Su padre, Jos Verstappen, fue piloto de Fórmula 1, y su madre, Sophie Kumpen, competidora de karting, lo involucraron en el automovilismo desde temprana edad. Esta herencia familiar impulsó su carrera y lo encaminó hacia el éxito. La ciudad belga de Maaseik fue el escenario de su infancia y el punto de partida de su trayectoria en el mundo del motor. Su historia es un ejemplo de cómo la nacionalidad y el lugar de nacimiento pueden ser distintos del sentimiento de pertenencia.