El creador de una plataforma educativa, Nikolay Peev, ha alertado sobre el crecimiento descontrolado de las clases particulares en Bulgaria. Según sus declaraciones, este sector opera en gran medida sin transparencia, careciendo de información clara sobre precios y calidad de la enseñanza. Se estima que más de 150.000 estudiantes búlgaros requieren apoyo adicional debido a dificultades académicas. Peev enfatiza la falta de regulación y la subjetividad en la prestación de estos servicios. La situación revela una brecha en el sistema educativo que lleva a las familias a buscar soluciones privadas. La falta de supervisión genera incertidumbre sobre la efectividad y el costo real de estas clases de refuerzo. El problema subraya la necesidad de abordar las causas del bajo rendimiento escolar y regular el mercado de clases particulares.
