La selección australiana, conocida como las Matildas, demostró un desempeño abrumador al derrotar a Haití con un marcador de 7-1 en un partido amistoso celebrado en Francia. El encuentro sirvió como preparación para futuros torneos y permitió a las Matildas afinar su juego en territorio europeo. La victoria fue una muestra de la potencia ofensiva del equipo australiano, que dominó el partido desde el principio. Haití, por su parte, luchó con determinación, pero no pudo contener el ataque implacable de sus rivales. Este resultado refuerza la posición de las Matildas como una fuerza a tener en cuenta en el fútbol femenino internacional. El partido tuvo lugar en Francia y ofreció un espectáculo de alto nivel para los aficionados presentes.