Activistas en Bulgaria han presentado 150.000 firmas ante el Parlamento solicitando la prohibición de la cría de terneros en jaulas o espacios confinados. Las firmas fueron entregadas físicamente en cajas, transportadas con un montacargas, simbolizando la magnitud del apoyo ciudadano a la causa. Los promotores de la petición buscan una legislación que garantice mejores condiciones de vida para los animales. La práctica de la cría en confinamiento es criticada por organizaciones de bienestar animal por considerarla inhumana y perjudicial para la salud de los terneros. Se espera que el Parlamento considere la petición y debata posibles cambios en la regulación de la ganadería. Este movimiento refleja una creciente preocupación pública por el trato ético a los animales en la producción de alimentos. La iniciativa busca impulsar un debate nacional sobre prácticas agrícolas más sostenibles y respetuosas con los animales.