Israel llevó a cabo ataques masivos en el Sur del Líbano anoche, destruyendo un complejo subterráneo de Hezbollah según el primer ministro Netanyahu. Las explosiones, que fueron enormes, se produjeron en la estratégica Ali Taher-heuvelrug, ubicada a 15 kilómetros de la frontera con Israel. Fuentes de seguridad libanesas indicaron previamente que Hezbollah utilizaba el área como centro de mando y depósito de armas. La Ali Taher-heuvelrug es una zona disputada en el conflicto actual entre Israel y Hezbollah. El ejército israelí afirma haber logrado el control operativo de la zona, tanto en superficie como bajo tierra, y reporta decenas de combatientes de Hezbollah muertos en los túneles. La explosión, que involucró 1100 toneladas de explosivos, fue sentida en todo el Sur del Líbano e incluso en la capital, Beiroet, a unos 70 kilómetros de distancia, llegando a ser registrada como un sismo de magnitud 4,1.