La Plaza Enghelab de Teherán se llenó de dolientes antes del amanecer del lunes, en anticipación al funeral del Ayatolá Khamenei. La multitud se congregó a lo largo de la calle Damavand, punto de partida del cortejo fúnebre. Este evento marca la despedida final al líder fallecido, descrito como un mártir. La concentración masiva demuestra el profundo respeto y la pena sentida por la pérdida del Ayatolá. Las autoridades esperaban una gran afluencia de público y tomaron medidas para garantizar la seguridad y el orden durante el evento. El funeral es un importante acontecimiento nacional en Irán, reflejo de la influencia del Ayatolá en la política y la sociedad iraníes.