El buque «Kissamos» tuvo que ser remolcado en las proximidades de la isla de Milos después de experimentar un apagón eléctrico. En el momento del incidente, la embarcación realizaba su ruta programada desde el puerto del Pireo con destino a Milos y Suda. A bordo se encontraban un total de 1.246 pasajeros y 108 miembros de la tripulación. Las maniobras de remolque se iniciaron para garantizar la seguridad de todas las personas a bordo. El fallo eléctrico comprometió la operatividad normal del navío durante su trayecto. Las autoridades coordinaron la asistencia necesaria para resolver la situación. No se han reportado heridos como consecuencia de la avería técnica.