La banda británica Massive Attack ofreció un concierto en Primavera Sound que trascendió la música, incorporando un manifiesto sobre temas contemporáneos. La presentación incluyó referencias a la situación en Gaza, a la figura de Elon Musk, al impacto de los algoritmos y a los conflictos bélicos actuales. El escenario principal se convirtió en un reflejo de las problemáticas del siglo XXI, generando diversas reacciones entre el público. La actuación no se limitó a la interpretación musical, sino que buscó provocar la reflexión sobre el mundo actual. Algunos asistentes mostraron su desacuerdo con los mensajes transmitidos. El grupo utilizó su plataforma para abordar cuestiones políticas y sociales de relevancia global. La propuesta de Massive Attack generó debate y evidenció la capacidad de la música como herramienta de crítica y concienciación.
