El 26 de septiembre, en Dhaka, Bangladesh, las autoridades llevaron a cabo arrestos arbitrarios contra participantes en una marcha organizada por un partido de izquierda, siendo este el último incidente en una serie continua de ataques a los derechos civiles y políticos. Los eventos se desarrollaron tras acusaciones de miembros de la organización juvenil del partido Bangladesh Nationalist Party (BNP), el Jubo Dal, sobre una supuesta reunión "secreta" del partido Awami League, actualmente en el poder. La policía también intervino con el partido Jatiyo Samajtantrik Dal (Jasad). Esta acción forma parte de una tendencia preocupante de represión política en Bangladesh, que limita la libertad de expresión y reunión pacífica. La situación ha generado críticas por parte de organizaciones de derechos humanos, que denuncian el uso excesivo de la fuerza y la detención arbitraria de activistas políticos. La represión continua plantea serias dudas sobre el estado de derecho y las libertades democráticas en Bangladesh.