El Martini, considerado un cóctel clásico, está experimentando un resurgimiento en popularidad gracias a una creciente demanda de bebidas más elaboradas y precisas. Bartenders señalan que la forma en que James Bond popularizó el Martini –agitado, no revuelto– es, de hecho, un error que compromete su calidad. La agitación introduce hielo derretido, diluyendo el sabor y la textura ideal de la bebida. Los profesionales recomiendan la técnica de revolver suavemente para enfriar y mezclar los ingredientes sin alterar su equilibrio. Este resurgimiento también impulsa la exploración de variantes del Martini, adaptándose a diferentes gustos y preferencias. El objetivo es recuperar la elegancia y el sabor original de este emblemático cóctel.