Brasil superó a Japón 2-1 en un partido emocionante y definido en el tiempo de descuento, clasificándose a los octavos de final del Mundial. El gol de la victoria llegó en el minuto 95 gracias a Gabriel Martinelli, quien entró desde la banca. Japón sorprendió inicialmente con un gol de Kaishu Sano en la primera mitad, aprovechando un error brasileño. Brasil empató el partido con un cabezazo de Casemiro después del descanso, dominando la segunda mitad del encuentro. A pesar de la resistencia japonesa y su historial de no haber ganado nunca un partido de eliminación directa en un Mundial, Brasil logró asegurar su pase a la siguiente ronda. El equipo de Carlo Ancelotti se enfrentará a Costa de Marfil o Noruega en Nueva Jersey el domingo. La victoria se produjo ante una multitud de 68.777 espectadores y con la presencia de Neymar en la banca.
