Las autoridades de Marsella han logrado desarticular una lucrativa red de tráfico de vehículos robados que operaba entre Italia y Argelia. Durante dos años, una organización criminal coordinó el robo y traslado de decenas de automóviles a través de Francia. Se estima que la operación dejó un saldo de aproximadamente 70 víctimas afectadas por estos delitos. La red utilizaba rutas estratégicas para mover la mercancía desde el territorio italiano hasta su destino final en el norte de África. El golpe policial pone fin a una filière que generaba cuantiosos beneficios económicos para sus integrantes. Este operativo marca un éxito significativo en la lucha contra el crimen transnacional en la región. Actualmente, las investigaciones continúan para determinar el alcance total de la organización.
