El entrenador Jesse Marsch ha expresado su confianza en la selección canadiense de fútbol, afirmando que están preparados y ansían afrontar la presión de jugar un Mundial en casa. Marsch respondió a las dudas sobre la capacidad de su equipo para manejar las expectativas al declarar que no solo están listos, sino que desean asumir ese desafío. Esta declaración se produce en un momento crucial para el equipo, que se prepara para competir en el torneo internacional frente a su afición. El entrenador enfatizó la ambición del equipo y su deseo de rendir al máximo nivel en el Mundial. La selección canadiense busca aprovechar el apoyo local para lograr un desempeño competitivo. Marsch considera que la presión de jugar en casa será un factor motivador, no un obstáculo.